Cuando era pequeña recuerdo haberme enamorado de un niño algo simpático el cuál no le agradaba a nadie de los niños, pero a mí sí porque él había sido mi primer amigo después de haber vivido en Kansas, USA. Al llegar a México de nuevo en primaria, las niñas no me hablaban, y entonces él lo hizo, también recuerdo que cuando a mí me comenzó a gustar él, las niñas comenzaron hablarme, me sentía bien y la verdad es que no sabía que me usaban para llegar a él, la niña más astuta, por así decirlo, me pregunto - ¿qué eres de él? - entonces yo no entendía lo que ella quería decir con ''ser de él'' - ahh...¿? - las niñas comenzaron a reír y salir corriendo, cuando él había regresado de la tienda me miraba muy curioso - ¿qué te preguntaron esas niñas odiosas? - a él no le agradaban porque ellas me había odiado desde que había llegado al salón de clases, así que él decía que no merecían que yo les hablara, le hice caso, y por lo que me habían preguntado, no había entendido, cuando le dije lo que las niñas me habían preguntado se quedó muy pensativo - ¿por qué habrán preguntado eso? - se pregunto en voz alta, lo cual me causo gracia, las niñas habían vuelto en un día donde los niños no iban a clases por ser día de examen para las niñas, ellas querían que me juntará con ellas, a mí me parecía mala idea, porque él me había dicho que no lo hiciera, pero como no quería quedarme sola les dije que sí, mientras pasaban los días de examen, habíamos vuelto a los días normales y él había regresado a mí, pero ahora las niñas me buscaban, no podía decirles que no, mientras él me miraba con mala cara yo le decía que estaba bien - ellas me pidieron salir en el recreo con ellas, vamos será divertido - intenté hacerlo cambiar de opinión y entonces él dejo de juntarse conmigo, parecía que ya nada podía hacerme daño él dejo de ''protegerme'', sin darme cuenta comencé a juntarme con las peores niñas del salón, había peores en sexto, decían los niños, pero para mí ellas eran las peores, pocos días antes de pasar a segundo año las niñas me hicieron hacer una promesa, no volver a hablarle a ningún niño que no estuviera aceptado por ellas, para mí fue algo normal hacerlo, a ellas les agradaba él, para mi mala suerte al comenzar el año, ellas me habían negado hablarle, comencé a evitarlo pero él se había dado cuenta de ello, termino por ignorarme y dejarme a un lado, yo había dado todo de mi parte para olvidarle, sólo era una pequeña niña que quería olvidar a su primer mejor amigo, para él había sido fácil pensé, cuando se llegó el tercer año de primaría todos se sentían muy bien, pues faltaba poco para dejar de ser niños pensaban, un día les comenté a las niñas que me gustaría volver hablarme a él, y ellas habían aceptado con una voz maliciosa - claro, por qué no, seguro que tiene ganas de hablar contigo - dijeron y rieron, estaba confundida, cuando llegue hasta él sus amigos me habían señalado y se habían ido, él se había dado media vuelta - ¿qué quieres? - preguntó muy enfadado, así que comencé a decirle el porque no le había hablado en un año, y lo tanto que lo lamentaba y lo extrañaba - por eso, y en verdad perdón - le dije siendo sincera, pero parecía que a él no le importaba, pasé todo tercero sin nadie, por así decirlo, no me agradaba habla con esas niñas pero ellas jamás se alejaron de mí por más que yo las ignorará o me escondiera de ellas, seguí así hasta el quinto años, donde decidí dejarlas, olvidarme de todos, comencé a ser acosada, marginada, ellas disfrutaban de mi sufrimiento, lo peor había sido que él estaba en el otro salón lo habían cambiado por un niña nueva, la cual había comenzado a acosarme, él no sabía de lo que me ocurría y no pensaba decírselo, quería que supiera que estaba bien, que podía cuidarme sola, un día las chicas habían ido muy lejos, me había desmayado y estaba tirada a mitad del salón, él pasaba por la puerta cuando las niñas salían de ahí, - oigan, ¿cómo ha estado ella? - preguntó muy intrigado, ellas no le respondieron y solo se rieron, algunos chicos de mí clase comenzaron hablar de lo que me habían hecho y él los había escuchado - ¿están hablando de ella? - preguntó a uno de los chicos muy preocupado; habíamos crecido ya no eramos unos niños, teníamos sentimientos muy diferentes, seguro que yo lo amaba, pero, él a mí no, ¿qué es un amor en la primaría?, te lo diré es posiblemente tu primera ilusión. Él había llegado a mi salón y me había llevado a la enfermería junto con sus amigos, desde ese día él jamás se separo de mí otra vez, al llegar al final del sexto grado, había decidido ir a una secundaría lejos de ellas, y de los que me habían hecho daño, él me seguía y termine a su lado, eramos inseparables, en secundaría había conocido a muchos chicos, por culpa de aquellas niñas no me agradaba juntarme con las niñas, y él no le importaba, le parecía más cómodo juntarse con mis amigos mientras yo estuviera a su lado, lo apreciaba mucho, un día uno de mis amigos se me declaró yo no sabía que decirle, le había dicho a él, parecía que había visto aun fantasma y también estaba enojado, dejo de hablarme por días, hasta que decidió volver hablarme - ¿qué le has dicho? - yo no sabía si decirle la verdad u ocultárselo, - le he dado una oportunidad, porque me gusta - le contesté, él se había puesto rojo, y también se había enfadado de nuevo, su enojo le duró mucho más que unos simples días, eso duró más de un mes, cuando él por fin decidió no volver a apartarse de mí, yo estaba harta de mi novio, me habían informado de sus engaños, se lo había contado a él, lo cual parecía enfurecerle, había caminado hasta mi novio y le había propiciado una golpiza que jamás olvidaría, no podía dejarle, en realidad no creía en las chicas, así que camine hasta sus amigos y se los pregunte a ellos - ¿es verdad que mi novio me engaña? - les dije seriamente, con mis ojos en llamas, ellos no sabían que contestarme, mi novio me miraba muy asustado - ¿pero qué dices?, seguro que lo han dicho las chicas - me dijo tomándome de la mano y llevándome a un lugar para platicar, él se había enojado por cómo me había tratado mi novio, pero así era la cosa, él jamás se había atrevido a decirme la verdad de sus sentimientos, no podía esperarlo menos si sólo yo era la que tenía el sentimiento, había regresado con mi novio, de nuevo él estaba enojado - ¿qué quieres que haga? yo le quiero, no puedo dejarlo por tus enojos de celo - le dije haciéndolo darse cuenta de la verdad, un amigo es sólo eso, y debe apoyar a sus amigos hasta el final - ¿le quieres de verdad? - me preguntó triste, no sabía que decirle en realidad, pensaba que sería una mentira si decía que sí - pues, que sí, le quiero - dije sin chiscar, él me había dejado, se alejaba de mí otra vez, dejándome con mi novio el cual me engañaba y había dejado semanas después, él no se había enterado, tenía la idea de olvidarle, él no me quería, ¿por qué hacerlo yo?, pensaba, los días pasaban y segundo año estaba por terminar, el tercer año paso volando y a pocos meses de graduarnos él volvió a mí - ¿cómo vas con tu novio?, ya un año eh - me dijo, no sabía si reír o simplemente soltarle la verdad de una vez - ¿novio?, sí claro, debe estar en la máquina del tiempo - le dije siendo sarcástica, él no me entendía, lo deje atrás y seguí con mi camino, a la hora de salida él me había detenido justo en la entrada, yo había pasado enseguida de mi ex-novio, él me tomó y me abrazo - como lo siento, no sabía que te había dejado - me dijo abrazándome fuerte, mi ex nos había visto y se le habían puesto los pelos de punta, estaba furioso - lanzándote a los brazos de otros, ¿qué tipo de chica es esa? - dijo en voz alta a sus amigos, él se había percatado de eso - ¿qué tipo de chico es aquel que engaña a sus novias? - me defendió, en realidad eso había sido culpa de él - yo no la dejé, que quedé claro, ella me dejo y no la engañe, jamás lo hice - se defendió - tenía pruebas tarado, olvídalo, porque yo ya lo hice hace mucho - le dije siendo sincera, solté la mano de él y caminé hasta el coche de mi madre, al salir de secundaría había tomado rumbo diferente de él, eso había pensado yo, pero habíamos terminado juntos y en el mismo salón, - como en primer año de primaría, así nos conocimos, ¿recuerdas? - me dijo, haciendo que recordará cada segundo de aquel día, desde que lo vi a los ojos me había enamorado de él, esta ilusión ha crecido bastante - ¡¿por qué no sólo desapareces?! - pensé en voz alta, todos me miraban, salí corriendo del salón y él me había detenido en el centro de la plaza, los chicos del salón habían salido para vernos - ¿qué significó aquello? - me preguntó, quería saber la verdad, de nuevo estaba dispuesta a perderle - es sólo que no quiero volver a verte más - le respondí, me duele verte y saber que jamás me has amado cómo yo lo he hecho, pensaba, - ¿segura de lo que me pides? - preguntó seriamente, mirándome a los ojos, mostraba serenidad mientras que yo estaba a punto de llorar, al borde del llanto, mis lágrimas se derramaban por mis mejillas y él, sólo pudo besarme - yo siempre te amé, no sabes cuánto he esperado por ti - dijo.
Bueno pues aquí les dejo una pequeña historia, no está basada en mí, pero algunas cosas son ciertas, desde primero hasta tercero, todo es verdad, una lastima haber perdido a mi primer mejor amigo, pero también es verdad que no tengo amigas, LOL, no confío en las mujeres LOL.
Copyright by T.J Luna
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Gracias por ser un gran lector.